Tras el exitoso despliegue de las campañas solidarias, la semana pasada se dieron por iniciados los trabajos de reparación en el campanario de la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, el cual había resultado seriamente dañado tras un intenso temporal de viento.
Los equipos técnicos ya se encuentran trabajando en el emblemático templo ubicado en Mariano Egaña 1150, con el objetivo de restituir el revestimiento exterior de la torre que se desprendió debido a ráfagas que superaron los 100 km/h. Si bien la estructura interna de pilares metálicos se mantuvo intacta y segura, el retiro y la renovación del material dañado era una urgencia de conservación para la comuna.
El inicio de estas faenas es el resultado directo de la movilización de los feligreses locales. Bajo el liderazgo del párroco, el Padre Germán Hermosilla, la comunidad respondió con rapidez a través de rifas y actividades benéficas destinadas a costear los materiales y la mano de obra especializada.
Esta rápida reconstrucción evoca lo vivido tras el terremoto del 27 de febrero de 2010, cuando el templo sufrió daños estructurales mayores y logró ser bendecido nuevamente en septiembre de ese mismo año gracias al apoyo de los vecinos y de la parroquia San Francisco de Sales de Vitacura.
A la par de las obras, la oficina parroquial continúa funcionando para recibir aportes remanentes y gestionar las actividades comunitarias de martes a sábado de 10:00 a 13:00 horas y de 15:00 a 18:00 horas.
Para la comunidad que requiera más información sobre el avance de los trabajos o formas de seguir colaborando, los canales oficiales de comunicación se mantienen abiertos a través del correo electrónico parroquiatome@gmail.com.
