viernes, diciembre 30, 2005


"La caída"

Notable. Ví "La caída" (Der Untergang) en DVD. Traté ir al cine, pero lamentablemente la sacaron de cartelera justo el día que me propuse ir a verla. De todas maneras, impresionante e imprescindible. Leí por ahí que el propio presidente Lagos se arrancó un día para verla en el cine, en Santiago, como cualquier mortal.
Lo mejor es la caracterización de Hitler que hace Bruno Ganz. Se ponen los pelos de punta al escuchar las gesticulaciones, los gritos, las amenazas del dictador nazi. La brutalidad que se aprecia en películas como "El Pianista" o "La Lista de Schindler", llega a su matriz al descubrir la personalidad de Adolf Hitler.
Luego de la película surgen muchas reflexiones. Sobre el poder, sobre la maldad y también sobre Pinochet. De verdad que hace falta una película sobre el ex dictador de Chile que muestre una imagen más cercana a la realidad, que la mera caricatura.
Desde Chaplin y luego por más de 60 años la única forma en que el cine había mostrado a Hitler era como el sumidero absoluto del mal, como si fuese la reencarnación del demonio. Entonces la película, aunque muestre sólo en forma muy limitada su lado "humano" (con incertidumbres y temores o cariñoso con su perro y su esposa), de todas maneras la crítica lo ha destrozado. Parece que hay quienes desean olvidar que Hitler también fue un ser humano y lo mismo ocurre con Pinochet.
Entonces la Alemania de la preguerra y Chile post golpe de 1973 cayeron en una especie de "locura colectiva", en que gran parte de la sociedad se hizo la sorda, ciega y muda para no ver la maldad que estaba ocurriendo. En un caso con seis millones de judíos muertos en campos de concentración y en otro con más de tres mil chilenos de izquierda asesinados y desaparecidos, además de un número mucho mayor de torturados y exiliados.
Es un tema muy potente "La caída". La recomiendo encarecidamente. Creo que pasarán muchos años para tener una película así sobre nuestro propio villano.

sábado, diciembre 03, 2005


¿Se termina El Saber?

En receso por un mes o indefinidamente. Así nos ha explicado Luis Molina lo que sucederá con "El Saber" a contar del 1 de diciembre de 2005. Junto con Paz Moraga nos habían acostumbrado a una mirada particular -y personalísima, por cierto- acerca de este pueblo con ínfulas de ciudad, que es Tomé.
Estoy seguro que muchos echaremos de menos esta ventana que nos ofrecía internet acerca de lo que ocurría en nuestra pequeña comunidad.
Pese a que soy periodista y hace más de una década que trabajo en medios escritos, me sorprendí por la capacidad de encontrar noticias e historias que contar, que tuvieron Luis y la Paz. Lo cierto es que varias veces discutí con Luis acerca del tema de la objetividad y la necesidad de separar los hechos de las opiniones (la mayoría de las veces no estuvimos de acuerdo). También hablamos de ética de los medios y sobre la propiedad intelectual (seguimos sin llegar a un consenso). Cosas que podrán parecer abstractas o sin mucho sentido para un pueblo tan chico, pero eran temas que la realidad nos obligaba a tocar.
Fue un experimento arriesgado. Internet ya nos ha mostrado que es como una burbuja, que ilusiona y enceguece a muchos, y que después revienta, sin dejar nada.
Si uno revisa los archivos de El Saber se podrá percatar de las muchísimas horas de trabajo se invirtieron en perseguir esa realidad periodística, en una labor que se caracterizó admirablemente por la independencia -e incluso el directo enfrentamiento- ante la principal "fuente" de informaciones de esta localidad, que es el municipio y en particular su alcalde.
También si se revisa el número de visitantes a la página, es posible pensar que la mayoría de la comunidad local que tenía acceso a internet la veía. Pero no fue suficiente. Muchos queremos ver contenidos, pero son muy pocos los que podemos generar contenidos. Ese es el drama de la red.
Muchos han predicho el fin de los diarios y su reemplazo por internet. Pero hasta ahora vemos que los medios por internet apenas despegan.
En la ola de los "blogs" tampoco se ve que el asunto "prenda". Es cosa de leer a uno de los blogeros más famosos de Chile, que es Roberto Arancibia, quien se pregunta extrañado porqué el debate político, que debería ser incediario a esta hora en la red, a diez días de las elecciones, apenas muestra un poco de humo.
A nivel nacional sólo conozco el caso de El Mostrador como un medio sólo digital. Y pese a su calidad, apenas sobrevive.
¿Qué objetivos esperaba lograr Luis Molina con El Saber?. ¿Los cumplió siquiera parcialmente?. Esa es una conversación que está pendiente.