Con un total de 97 concesiones vigentes, la comuna se posiciona en el tercer lugar a nivel provincial, registrando una fuerte concentración en áreas de exploración.
La comuna de Tomé se sitúa como la tercera localidad con mayor cantidad de concesiones mineras en la Provincia de Concepción, acumulando un total de 97 derechos de acuerdo con el Catastro de Concesiones Mineras del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). Esta cifra ubica a la comuna costera solo por detrás de Santa Juana y Florida, destacando que la gran mayoría de sus patentes (específicamente 92 de ellas) corresponden a la categoría de exploración, mientras que únicamente de cinco están destinadas a la explotación. Esta marcada tendencia hacia la fase exploratoria coincide con el panorama general de las zonas con mayor actividad administrativa minera en la provincia.
El alto número de derechos tramitados en Tomé y sus alrededores responde a un creciente interés geológico por la Cordillera de la Costa. Académicos de la Universidad de Concepción explican que la zona posee rocas graníticas del Batolito Costero formadas hace millones de años, cuya descomposición química generó depósitos de arcillas iónicas rico en tierras raras. Elementos como el neodimio, el disprosio y el iterbio son altamente cotizados en el mercado internacional para el desarrollo de electromovilidad, robótica y energías limpias.
A pesar del volumen de patentes que registra la comuna de Tomé, las autoridades sectoriales aclaran que la titularidad de estos derechos no se traduce automáticamente en faenas operativas. El seremi de Minería del Biobío enfatizó que poseer una concesión no significa necesariamente que se iniciarán labores en el terreno. En el caso de Tomé, al ser el 95% de carácter exploratorio, las actividades permitidas se limitan exclusivamente a la identificación del potencial mineral mediante toma de muestras y sondajes de laboratorio.
La proyección de este tipo de minería genera preocupación en la provincia debido a la superposición de los polígonos mineros sobre terrenos comunitarios, viviendas o plantaciones. Para mitigar el impacto y evaluar los riesgos reales en caso de futuros proyectos en la zona, expertos enfatizan la necesidad de levantar líneas de base sólidas en agua, suelo y biodiversidad. Asimismo, se sugiere analizar las experiencias internacionales en depósitos similares, considerando que la remoción de la capa orgánica y la estabilidad de las laderas son los principales factores ambientales a vigilar.
El panorama de Tomé se inserta en un contexto provincial donde 12 comunas concentran un total de 545 concesiones mineras. Mientras que la comuna tomecina comparte la predominancia de fases de exploración junto a Hualqui, Florida y Santa Juana, otras localidades vecinas como Penco y San Pedro de la Paz muestran un escenario inverso, con una mayor proporción de derechos orientados formalmente a la explotación.
