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| Alcalde supervisó inicio de trabajos en la Plaza de Armas. |
Tras un invierno marcado por la baja actividad turística, el municipio apuesta por mejorar la infraestructura para la temporada estival, mientras persisten preocupaciones por el estado de rutas, ciclovías y senderos afectados por las lluvias.
Tomé comienza a mirar hacia la próxima temporada estival con la expectativa de recuperar parte de la actividad turística que durante los meses de invierno se mantuvo en niveles particularmente bajos. La llegada del buen tiempo es vista por la comunidad, y especialmente por el comercio local, como una oportunidad para incrementar el flujo de visitantes y dar un nuevo impulso a la economía de la comuna.
En este contexto, el alcalde de Tomé, Italo Cáceres, anunció el inicio de los trabajos para la construcción de baños públicos en la Plaza de Armas, una iniciativa que contempla una inversión municipal superior a los $100 millones. La obra responde a una demanda que durante años ha planteado la comunidad y que adquiere especial relevancia durante el verano.
La falta de servicios higiénicos públicos se transforma en uno de los principales inconvenientes para quienes llegan a la comuna durante la temporada alta. La gran cantidad de visitantes que se concentra en el centro y en los principales atractivos turísticos hace que durante esos meses sea especialmente difícil encontrar lugares disponibles para acceder a este tipo de servicios.
Junto con concretar la infraestructura, uno de los principales desafíos será asegurar que los nuevos baños mantengan durante el tiempo los estándares de limpieza, funcionamiento y conservación que requiere una instalación destinada a recibir a turistas. La experiencia de la Casa de la Cultura constituye un antecedente que genera preocupación, debido al deficiente estado de mantención que presentó a pocos años de su inauguración.
Otro aspecto que deberá ser considerado de cara al verano es la situación de las rutas y espacios destinados al desplazamiento de peatones y ciclistas. Las intensas lluvias registradas durante los últimos meses provocaron daños en distintos puntos, algunos de ellos ubicados en sectores que forman parte de los circuitos utilizados habitualmente por residentes y visitantes.
Uno de los casos más relevantes corresponde a la ciclovía que conecta Dichato con Coliumo, la que resultó parcialmente destruida producto de un socavón. Una situación similar se registró en el sendero peatonal que une las playas de Bellavista y Los Tres Pinos, infraestructura que también sufrió los efectos de las precipitaciones y que resulta relevante para la conectividad entre estos sectores costeros.
Con estas obras y reparaciones como parte de las tareas pendientes, Tomé enfrenta los meses previos al verano con la expectativa de fortalecer sus condiciones para recibir visitantes. Para el comercio y la comunidad, la recuperación de la actividad turística dependerá no solo de la llegada de mejores condiciones climáticas, sino también de contar con servicios, caminos y espacios públicos adecuados, cuya mantención deberá convertirse en una tarea permanente.
