El delegado presidencial de Aldeas y Campamentos, Felipe Kast, y el
intendente de Biobío, Víctor Lobos, dieron inicio este fin de semana al
desarme de las viviendas de emergencia de la Aldea El Molino de Dichato,
en la comuna de Tomé, con la colaboración del Ejército de Chile.
Los mismos efectivos militares que ayudaron a la instalación de la
aldea más grande creada tras el terremoto y tsunami del 27 de febrero de
2010, comenzaron a trabajar en desmontar las mediaguas que se
entregaron a las familias damnificadas en 2010.
"Estamos en un ciclo muy positivo, donde estamos entregando muchas
viviendas y hoy día la verdad celebrando, con la ayuda del Ejército, que
los mismos que ayudaron a levantar las viviendas de emergencia (…) nos
están ayudando a poder desarmarlas para que las familias puedan
transitar a su vivienda definitiva", resaltó el delegado Felipe Kast.
Por su parte el intendente Víctor Lobos comentó que "le entregamos las
casas a estas familias en el mes de mayo y 13 de ellas permanecían aquí
en la aldea por distintas dificultades personales, de traslado, y que
querían hacerles algunos arreglos".
Lobos detalló que "con la colaboración del Ejército hemos logrado que
cien efectivos con sus camiones los ayuden al traslado. Los van a ayudar
a desarmar sus mediaguas que se les van a traspasar a ellos para que se
las lleven y esas 13 familias hoy día se van al Sauce a donde están
asignadas desde marzo sus viviendas".
La autoridad de Biobío dio a conocer que se bajó de 500 viviendas de
emergencia a 340, de las cuales todas tienen acceso al subsidio de
arriendo, "por lo tanto hoy día permanecer en una aldea es una actitud
voluntaria, salvo algunos problemas administrativos que puedan haber en
casos puntuales", dijo.
Relacionado con ello, Felipe Kast se refirió a las demandas entabladas
en contra de dos familias de Dichato que no ocuparon las viviendas
definitivas.
"La dificultad que tenemos es cuando una familia recibe su vivienda
definitiva y quiere mantener las dos propiedades, eso nos parece que no
corresponde, porque las aldeas son un lugar de emergencia, transitorio y
si ya una familia recibió una vivienda definitiva no queremos que se
transforme esto en un campamento permanente", explicó la autoridad.
Las mediaguas, previa consulta a la Contraloría, son del Ministerio del
Interior, pero una vez que dejen de ser utilizadas podrán ser
entregadas a las familias o al municipio.