Informe del organismo fiscalizador advierte sobre sobrecarga en operadores de cámaras, escasa disponibilidad de conductores y falta de avances en el Plan Comunal de Seguridad Pública. Desde el municipio explicaron las condiciones actuales del sistema y las limitaciones administrativas para reforzar el personal.
Un informe de la Contraloría General de la República detectó diversas deficiencias en los sistemas de televigilancia y en la gestión de seguridad pública de varios municipios de la Región Metropolitana y del Biobío, entre ellos la comuna de Tomé.
De acuerdo con los hallazgos contenidos en el Informe Final N°351 de 2025, en el caso de Tomé se observó que los funcionarios encargados de monitorear las 218 cámaras de televigilancia existentes en la comuna deben visualizar en promedio 54,5 dispositivos cada uno, cifra que supera el estándar recomendado por Carabineros para este tipo de labores.
El documento también advierte una limitada disponibilidad de conductores en la Dirección de Seguridad Pública municipal. Según el reporte, para labores de patrullaje se utilizan entre dos y tres móviles por turno de lunes a viernes y entre uno y dos durante los fines de semana, pese a que el municipio cuenta con un total de siete vehículos destinados a estas funciones.
Adicionalmente, la Contraloría señaló que la municipalidad no registra avances ni cumplimiento en el desarrollo del Plan Comunal de Seguridad Pública, instrumento clave para orientar las acciones preventivas en el territorio.
Frente a estas observaciones, el director de Seguridad Pública del municipio de Tomé, Gino Placencia, explicó que actualmente el sistema de televigilancia opera con tres operadores por turno, quienes supervisan simultáneamente entre 16 y 25 cámaras en tiempo real, conforme a estándares técnicos recomendados por Carabineros.
El funcionario indicó que el monitoreo se realiza de manera focalizada y no aleatoria, utilizando estadísticas delictuales para concentrar la vigilancia en los sectores con mayor complejidad. Asimismo, precisó que existe una rotación periódica de cuadrantes con el fin de mantener una cobertura dinámica del territorio comunal.
Placencia añadió que la seguridad se mantiene activa durante todo el día mediante patrullajes preventivos que recorren distintos sectores de la comuna, incluyendo las localidades de Rafael y Dichato.
Respecto de la disponibilidad de conductores, el director explicó que el municipio cuenta con los vehículos necesarios para fortalecer los patrullajes, pero enfrenta limitaciones administrativas para contratar personal. Según detalló, tras el traspaso de funcionarios desde modalidad a honorarios a contrata realizado en la administración anterior, se generó una sobredotación que hoy restringe la posibilidad de incorporar nuevos trabajadores en determinadas áreas.
En ese contexto, el municipio se encuentra a la espera de una autorización de Contraloría que permita sumar personal con responsabilidad administrativa. Una vez resuelto ese proceso, indicó Placencia, se podrá avanzar en la contratación de conductores y en el fortalecimiento de distintas áreas municipales vinculadas a la seguridad y al servicio a la comunidad.