La menor afluencia de visitantes, el cierre de locales y la destrucción del restaurante de Punta de Parra evidencian el impacto económico que han dejado los incendios forestales y las limitaciones de conectividad en Tomé, Dichato y sectores cercanos.
La reciente emergencia por incendios forestales en la zona costera del Biobío no solo dejó daños directos, como la destrucción del restaurante ubicado en Punta de Parra, sino que también provocó una fuerte disminución del turismo. Las restricciones de tránsito en ese sector y en Lirquén han afectado la llegada de visitantes, golpeando especialmente al comercio de Tomé y Dichato, donde se observa menos movimiento que en un verano habitual.
La menor presencia de público se percibe en calles con poca actividad y en numerosos locales cerrados, incluidos restaurantes y establecimientos de comida. Zonas como Dichato en Tomé, el Barrio Chino de Lirquén y el balneario de Penco, aunque no sufrieron daños directos por el fuego, han resentido el impacto económico derivado de la emergencia y la percepción de riesgo entre los turistas.
El alcalde de Tomé, Ítalo Cáceres, señaló que “el turismo se vio significativamente afectado, principalmente por la cancelación de visitas, baja en la ocupación y una percepción de riesgo asociada a la emergencia”, lo que impactó directamente a restaurantes, alojamientos y servicios turísticos, sobre todo en Dichato. Añadió además que existe inquietud entre los locatarios, quienes requieren medidas que apunten a una reactivación sostenida.
Los comerciantes sostienen que la disminución de visitantes ha sido notoria e incluso algunos reportan caídas de ventas cercanas al 90% tras la catástrofe. María Angélica Torres, dueña del Restaurant Keka en Dichato, indicó que sus ingresos bajaron un 32% respecto de enero del año pasado y que debió cerrar durante cinco días debido a la contingencia.
Frente a este escenario, actores turísticos de Tomé y Penco han propuesto iniciativas para incentivar el flujo de público, como la realización de eventos musicales, rebajas en precios y acciones promocionales. En paralelo, se han desarrollado reuniones con Sernatur, la Cámara de Comercio y autoridades sectoriales para evaluar apoyos, incluyendo eventuales medidas laborales y programas de reactivación económica.
Desde el municipio de Tomé se analizan acciones como reforzar la difusión turística, coordinar instrumentos de fomento productivo, gestionar apoyos estatales y fortalecer el trabajo con los emprendedores locales. El seremi de Economía del Biobío, Javier Sepúlveda, confirmó además un plan de promoción turística en medios y redes sociales para incentivar visitas, destacando que destinos como Tomé, Bellavista, el Morro y Dichato se encuentran plenamente operativos y disponibles para recibir turistas.