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| Juan Carlos Sabat propietario de la ex Fábrica Bellavista Oveja y el alcalde Italo Cáceres. |
El encuentro generó debate sobre la participación comunitaria en la recuperación de la emblemática fábrica declarada Monumento Nacional, mientras organizaciones patrimoniales exigen ser consideradas en el proceso.
El alcalde de Tomé, Italo Cáceres, junto a la administradora municipal, se reunió durante la mañana de este viernes 9 de enero con Juan Carlos Sabat, propietario de la ex fábrica Bellavista Oveja Tomé. El objetivo del encuentro fue recordar los grandes pasajes de esta emblemática empresa, valorar su aporte histórico a la comuna y, fundamentalmente, proyectar juntos una visión de futuro para el complejo industrial.
Durante la reunión, el alcalde Cáceres destacó el compromiso municipal con la preservación del patrimonio textil. "Nuestro compromiso es acercar este patrimonio a la comunidad, resguardando su historia y proyectándola hacia las nuevas generaciones", señaló la autoridad comunal, enfatizando la importancia de mantener viva la memoria de esta industria que marcó profundamente la identidad de Tomé.
Sin embargo, la noticia del encuentro generó una inmediata reacción desde las organizaciones patrimoniales locales. Carolina Lara Bahamones, representante del Consejo Comunal del Patrimonio de Tomé, manifestó su preocupación por lo que consideró una posible invisibilización del trabajo comunitario realizado durante años. "Por favor no invisibilizar y considerar todo el trabajo que se ha hecho desde organizaciones hace años, junto a la declaratoria como Monumento Nacional que fue trabajo colectivo", expresó.
Lara Bahamones detalló que existe una imagen objetivo elaborada participativamente, que contempla diversos usos posibles para el complejo, "que van de lo cultural al ámbito educacional, turismo cultural y desarrollo económico". Además, destacó la existencia de alianzas con personas expertas, universidades y la consideración del barrio y ex trabajadoras y trabajadores textiles en el proceso. "Este debe ser un proyecto desde y para Tomé, no solo para la empresa privada e intereses políticos", subrayó la representante del Consejo Comunal.
La vocera del patrimonio tomecino aprovechó de interpelar directamente al alcalde: "Señor Italo Cáceres, usted tiene esos documentos, sabe de estos procesos, responda por favor las cartas y solicitudes del Consejo Comunal para el Patrimonio", reclamó, evidenciando una posible falta de comunicación entre el municipio y las organizaciones ciudadanas dedicadas a la preservación patrimonial.
Ante los cuestionamientos, el alcalde Cáceres defendió su gestión y explicó las razones del encuentro con el propietario. "Entiendo, sin embargo no puedo cerrar la puerta al dueño de esta emblemática ex Fábrica Bellavista Oveja Tomé, industria que generó miles de empleos y que pasó de generación en generación. Declarada Monumento Nacional pero que, sin embargo, a pesar del trabajo colectivo, se ha generado una propuesta de intervención, pero hasta el día de hoy siento que no se ha avanzado mucho", argumentó la autoridad.
El alcalde precisó que su visión busca un equilibrio entre desarrollo económico y preservación patrimonial. "Mi mirada es obviamente la de recuperar la fábrica donde se desarrollen empleos, pero además mantener viva la memoria textil, un museo, espacios para la cultura. Pero para lograr aquello es saber qué piensan los dueños y además buscar los recursos necesarios para implementarlo", concluyó Cáceres, dejando abierto el debate sobre cómo conjugar los intereses privados, las necesidades comunitarias y la preservación del patrimonio industrial de Tomé.
