miércoles, septiembre 19, 2018

Restaurante "El Faro" de Cocholgüe: mariscos con vista al mar

La "Caleta Grande" de Cocholgüe se hizo conocida a fines de los 90 por ser la caleta "merlucera" más grande de Chile. Ese pasado abundante de la "pescada" como se la conoce más popularmente, se terminó hace años, y ya no se encuentra la "pescada seca" oreándose en los tendederos de esta caleta tomecina.

Sin embargo, la caleta sobrevive, ahora abocados a otros recursos marinos y también a emprendimientos orientados al turismo y la gastronomía.

Es así como encontramos al restaurante "El Faro", en la calle principal de la Caleta Grande, dispuesto a aprovechar las vistas magníficas a la bahía de Concepción y a la isla Quiriquina, además de los pescados y mariscos frescos de la zona. Con una cocina ubicada en el primer piso y un amplio comedor en el segundo, ofrece un agradable espacio para compartir con la familia y los amigos.

La carta de este restaurante es bastante clásica y no se diferencia demasiado de lo que podríamos encontrar en Lenga o Lirquén, por mencionar a dos caletas pesqueras que también se destacan por su oferta gastronómica, en la órbita de Concepción.

Para comenzar pedimos unas empanadas fritas de marisco y de macha queso, que llegaron en muy bien tamaño y calidad, con abundante y sabroso contenido. También llegó un cebiche de salmón, de buen tamaño, aunque con cebolla morada picada demasiado gruesa para nuestro gusto y con "leche de tigre" un poquito cargada al jengibre.

El plato de fondo fue una corvina con papas fritas, de muy buen tamaño y calidad, muy sabrosa, al igual que las papas que llegaron cocidas en su punto y sin exceso de aceite.

De postre probamos unos panqueques, que llegaron recién hechos, muy ricos aunque un poco escasos de manjar. Con un chorro de crema chantillí y unas flores de decoración. También estaba rica la leche asada, en una fuentecita, con rico caramelo y crema, aunque la porción podría haber sido un poquito mayor.

En resumen "El Faro" es una muy buena alternativa gastronómica de precio moderado, para quienes gustan de pescados y mariscos, aunque su propuesta es todavía demasiado conservadora.

Esperaríamos un mayor aprovechamiento de pescados "de roca" que se dan en el litoral tomecino, como la vieja o el lenguado, o de moluscos como la abundante y desconocida jibia, para un propuesta un poco más interesante.

*Este reportaje forma parte del proyecto "Un recorrido por la gastronomía tradicional del Biobío" del Fondo de Medios 2018, Financiado por el Min. Sec. Gral. de Gobierno y el Gobierno Regional del Biobío.