El sector costero de la comuna de Tomé, en la Región del Biobío, fue arrasado por voraces incendios forestales durante el fin de semana, dejando un panorama de destrucción total, evacuaciones dramáticas y al menos una víctima fatal, mientras autoridades locales y nacionales coordinan esfuerzos para contener la emergencia.
Los incendios forestales que azotaron la Región del Biobío este fin de semana alcanzaron niveles catastróficos en el sector de Punta de Parra, comuna de Tomé, donde las llamas consumieron entre el 80% y el 90% de las viviendas, según estimaciones preliminares de Bomberos y la Municipalidad. El fuego, que se propagó rápidamente desde zonas forestales hacia áreas urbanas, obligó a evacuaciones masivas y dejó un saldo inicial de al menos un muerto en la zona, elevando la cifra nacional a 18 fallecidos por esta ola de siniestros.
El alcalde de Tomé, Ítalo Cáceres, describió la situación como una "devastación total" durante una rueda de prensa este domingo. "Punta de Parra fue devastada; el 80% de la comunidad quedó en cenizas", afirmó Cáceres, quien además lamentó la pérdida de emblemáticos lugares como la escuela local, inaugurada apenas en 2025, y la iglesia del sector. El edil enfatizó la necesidad de más recursos para combatir el fuego, señalando que "los incendios en Punta de Parra han golpeado muy fuerte a la comuna" y pidió al gobierno central mayor apoyo en aeronaves y personal especializado.
La Armada de Chile jugó un rol crucial en las operaciones de rescate, evacuando vía marítima a 47 personas atrapadas en Punta de Parra durante la madrugada del domingo. Videos compartidos por las autoridades muestran el dramatismo de la operación, con familias siendo auxiliadas mientras las llamas avanzaban sin control hacia la costa. "Fue un rescate heroico en medio del caos", comentó un oficial de la Gobernación Marítima de Talcahuano, destacando la coordinación con Bomberos y Carabineros.
El presidente Gabriel Boric decretó el estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío, ordenando la disposición de todos los recursos necesarios para enfrentar la emergencia. En declaraciones desde Concepción, Boric expresó su solidaridad con las víctimas y aseguró que "el gobierno está movilizando todo para apoyar a las familias afectadas y extinguir los focos activos". Esta medida permite una mayor intervención de las Fuerzas Armadas y acelera la entrega de ayuda humanitaria.
Vecinos de Punta de Parra, como Víctor Burboa y Juan Lagos, relataron a la prensa el terror vivido: "Habíamos sufrido incendios, pero nunca llegaban acá", dijeron, explicando cómo el fuego destruyó todo a su paso, incluyendo sus hogares y la escuela que solo llevaba un año en funcionamiento. Muchos residentes decidieron evacuar al escuchar las alertas SAE, pero otros perdieron sus pertenencias en cuestión de horas, dejando un panorama desolador de cenizas y estructuras carbonizadas.
La delegada presidencial del Biobío, Daniela Dresdner, informó que los incendios se originaron en predios forestales cercanos y se expandieron debido a las altas temperaturas y vientos fuertes, afectando no solo Tomé sino también comunas vecinas como Penco y Concepción. "Estamos ante una tragedia sin precedentes", señaló Dresdner, quien coordinó con Senapred la activación de albergues para más de mil evacuados y la distribución de kits de emergencia.
Mientras los esfuerzos por controlar los focos restantes continúan, autoridades como el alcalde Cáceres han llamado a la prevención futura, criticando la falta de cortafuegos adecuados en zonas vulnerables. "Lo importante acá es combatir el incendio que todavía está activo en nuestra comuna", insistió Cáceres en una reunión con el presidente Boric, donde se discutieron planes de reconstrucción a largo plazo para Punta de Parra y otras áreas devastadas.




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