Por Luis Oviedo Figueroa, distinguido con el Premio a la Trayectoria Periodística 2025.
El proyecto de nuevo puente en la desembocadura del río Itata, que nos parecía un avance importante y seguro a estas alturas, se ha enlentecido considerablemente como consecuencia de la declaratoria de
Santuario de la Naturaleza del humedal ubicado en el área. El diseño del nuevo viaducto se encuentra terminado, pero la fecha de licitación para su construcción está supeditada a la definición que se derive de los resultados del estudio de evaluación ambiental, por tratarse de una zona protegida. Paralelamente, se ha sabido de interferencias con el emisario de la Celulosa Itata que deben también subsanarse para el llamado a propuestas públicas para acometer la construcción.
En suma, podemos decir que el proyecto del nuevo puente en la desembocadura del río Itata, que busca conectar las comunas de Cobquecura, Trehuaco, Coelemu y Tomé, como un tramo relevante de la ruta costera Cobquecura-Dichato, se encuentra actualmente en una etapa de tramitación ambiental, paso indispensable, debido a que el área fue declarada Santuario de la Naturaleza en 2022. Este proceso de evaluación ambiental podría extender el inicio de las obras físicas por al menos dos años adicionales desde su licitación.
Esta obra es clave para la conectividad costera entre las regiones de Ñuble y Biobío. Busca mejorar esencialmente el turismo e incorporar vastas zonas del litoral al progreso regional y nacional. Podemos señalar que el diseño de ingeniería del nuevo viaducto presenta un avance superior al 80% y necesariamente debe congeniar con las exigencias que plantea el humedal. Se requiere una obra armónica y amigable con la flora y la fauna del sector y en donde han destacado actividades de participación ciudadana con las comunidades.
El diseño implica una inversión de mil 800 millones de pesos y considera la construcción de un viaducto de mil 830 metros de largo, con una calzada vehicular bidireccional de 10 metros de ancho y un pasillo multipropósito de 4,5 metros por el lado poniente para usuarios no motorizados. El proyecto contempla, asimismo, un puente aliviadero o de descarga de 120 metros de largo en el acceso sur, para posibilitar el escurrimiento de las aguas, frente a un posible desborde del cauce del río Itata en caso de un tsunami o crecida mayor. Incluye, además, la habilitación de accesos en ambas riberas. En el sector norte, comuna de Trehuaco, con una extensión de 670 metros y en la ribera sur, comuna de Coelemu, en mil 420 metros. Ambos accesos pavimentados, dotados de calzada bidireccional de 7 metros de ancho, bermas de un metro en ambos costados y una vía multipropósito de 2,5 metros que dará continuidad a la ciclovía y al pasillo del puente.
Consulta, también, obras de saneamiento para asegurar un adecuado drenaje, construcción e instalación de elementos de seguridad vial, como barreras de contención, señales y demarcación, que brinde seguridad a los usuarios, y la habilitación de un mirador panorámico para contribuir a la puesta en valor turístico de la zona.
Está claro que el proyecto del nuevo puente en la desembocadura del río Itata constituye el eslabón estratégico en la continuidad de la ruta costera al sur de Cobquecura hasta conectar con Dichato en nuestra comuna de Tomé, contribuyendo al desarrollo de las regiones de Ñuble y Biobío y de todo el territorio nacional. Se inserta en la idea mayor del MOP de brindarle a Chile 3 alternativas o ejes camineros: Una Ruta Costera, un Ruta Longitudinal o Ruta 5 y una Ruta Precordillerana. Y que se entrelazan con múltiples vías transversales, beneficiando a pueblos, ciudades y caletas.
Se prevé que iniciadas las obras del nuevo viaducto se avanzará paralelamente en la pavimentación total de la ruta costera Cobquecura-Dichato, lo que implica expropiaciones y mejoramiento de trazado del camino. La puesta en servicio de estas grandes obras de vialidad implicará para los tomecinos la apertura de un amplio abanico y será, en conclusión, otra forma de mirar el país.