Por Carolina Lara B.
"Alfonso, un Pájaro en la Memoria" es una obra de Angélica Jara, directora de la compañía Kalül Butoh Experimental, que se encuentra en pleno proceso creativo para estrenarse en octubre de este año en el Teatro Biobío y la Fábrica Textil Bellavista Tomé, sumando funciones en Balmaceda Arte Joven Biobío y el Liceo República del Ecuador de Tomé.
A través del Butoh Ancestral del Biobío, investigación escénica desarrollada por la bailarina y coreógrafa local, aborda el universo poético del escritor Alfonso Alcalde en conexión con las memorias personales.
El elenco lo integran María José González, Francisca Lara e Ignacio Godoy, reconocidas exponentes del Butoh y de la danza contemporánea en Chile, sumándose el poeta Reveko de la Jara como dramaturgo, y un equipo de profesionales en producción, vestuario, iluminación y diseño sonoro.
El proyecto es financiado por el Fondart de Artes Escénicas del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
"Alfonso, un Pájaro en la Memoria" propone un cruce inédito entre la poesía de Alfonso Alcalde y la danza Butoh, convirtiéndose en un hito fundamental para las artes escénicas del cono sur. La obra es creación de Angélica Jara junto a su compañía Kalül Butoh Experimental. La artista y directora, con una trayectoria de más de 30 años como bailarina y coreógrafa, radicada Tomé, es reconocida como una de las precursoras del Butoh en el sur de Chile y del mundo desde su propuesta “Butoh Ancestral del Biobío”.
La temporada de estreno comenzará el próximo 7 de octubre en la Sala Principal del prestigioso Teatro Biobío, continuando el 10 del mismo mes en la Fábrica Bellavista Oveja Tomé, Monumento Histórico Nacional, para continuar el 20 de octubre nuevamente en el TBB. Se sumarán funciones especiales dirigidas a estudiantes en el Liceo República de Ecuador de Tomé (14 de octubre) y en Balmaceda Arte Joven Biobío (22 de octubre), así como actividades de mediación con invitación a organizaciones vecinales, culturales y patrimoniales de ambas ciudades durante septiembre.
"Alfonso, un Pájaro en la Memoria" es una propuesta artística de autoría de Jara, quien asume la idea original, creación, dirección artística y dirección coreográfica. El montaje se sumerge en el universo lírico y la profunda sensibilidad de la poesía de Alfonso Alcalde, traduciendo su genialidad literaria al lenguaje corporal y al misticismo del Butoh Ancestral.
Para esta puesta en escena, Angélica Jara comisionó al poeta penquista Reveko de la Jara la escritura de la dramaturgia poética, un texto en prosa concebido bajo los lineamientos y requerimientos coreográficos de la directora, quien guía cada etapa del proceso creativo.
Angélica Jara ha sido un aporte a la danza nacional y en Latinoamérica a través de su investigación Butoh Ancestral del Biobío, que emergió durante más de diez años de relación con comunidades pehuenches en Alto Biobío y que ahora le permite reencontrarse con Alfonso Alcalde, singular personaje de la literatura chilena, nacido en 1921 en Punta Arenas y que vivió sus últimos años, hasta su muerte en 1992, en Tomé.
Financiado por el Fondart de Artes Escénicas del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el proyecto cuenta además con el apoyo del Teatro Biobío, del Centro de Creación Concepción (C3), de Balmaceda Arte Joven Biobío, del Centro Cultural Tomé y la Municipalidad de Tomé.
Territorio y ancestralidades
El proceso creativo se desarrolla como un laboratorio de investigación corporal con varias horas de trabajo a la semana, desde mayo a septiembre de 2026, en el Centro de Creación Concepción (C3). Esto ha implicado vivenciar el guión como un proceso vivo en constante transformación que dialoga entre la dirección y los aportes personales de las intérpretes, que van y vuelven recorriendo el universo poético de Alfonso Alcalde, encontrándose en este trance con las propias memorias.
La dramaturgia poética nació de tres libros fundamentales de Alfonso Alcalde: "La balada para la ciudad muerta" (1947), “Variaciones sobre el tema del amor y de la muerte” (1963) y “Ejercicios con el tema de la rosa” (1969).
“Alfonso Alcalde ha sido fundamental porque ha despertado esta eterna interrogante con respecto a la vida, a la trascendencia y especialmente ante la relación del ser humano con el tiempo y el devenir”, plantea el poeta Reveko de la Jara.
La metodología de dirección, tanto coreográfica como artística, tiene como base la práctica de la improvisación guiada, en sesiones donde se experimenta corporalmente en torno a las temáticas concebidas por Angélica Jara con respecto a cada escena de la obra desde la mirada de lo colectivo, siendo también fundamentales el diálogo, los afectos y el compartir como ritual cotidiano.
En el proceso de trabajo ha ido sucediendo una suerte de conexión tan íntima del cuerpo con la propia biografía y la memoria que se ha dado también en términos de ancestralidad, asegura la directora: “ante todo, está tu historia. En uno de nuestros ensayos hablamos de la ancestralidad personal y colectiva que emerge a través del movimiento. Hay muchas ancestralidades. Entonces nos preguntamos ¿qué es lo ancestral realmente?”.
Sobre el Butoh y el concepto de Butoh Ancestral del Biobío, explica Angélica Jara: “El Butoh es la revolución del cuerpo. Tiene principios corporales de cierto modo universales, que van mutando porque están vivos también. Es concentración y energía decía uno de los maestros en Japón. Para mí, una gran característica del Butoh es que es un cuerpo en constante transformación. Cada exponente tiene entonces su propia lectura de lo que le resuena personalmente como Butoh”.
“Siempre me he sentido como una hija de la ancestralidad mapuche, que está conectada a la tierra, específicamente con el pueblo pehuenche. Estuve observando y vivenciando largos años su cotidianidad y en ese compartir fue que asumí el Biobío como mi territorio, el lugar donde nací, me crié y donde también tengo familia. Pero lo ancestral viene finalmente desde muchos lados. Es decir, está el territorio donde una vive o el de la ancestralidad familiar. Está el territorio de tu ancestralidad cultural, de tu ancestralidad espiritual y, en mi caso, está el territorio de mi ancestralidad como artista escénica. ¿Cuál es mi historia? ¿De dónde vengo? De alguna manera todas esas ancestralidades se van cruzando, van dialogando y van construyendo lo que es tu historia”, afirma la directora, quien reconoce que ahora también han emergido de algún modo sus comienzos como bailarina formada en la danza académica y contemporánea.
Angélica Jara, a través de su compañía Kalül Butoh Experimental, va construyendo “Alfonso, un Pájaro en la Memoria” escena tras escena, proyectando completar las nueve que constituyen la obra en septiembre, considerando para entonces la asistencia coreográfica de Laura Lucavechi, reconocida artista escénica proveniente de Santiago e intérprete/bailarina del primer elenco de danza Butoh en Chile, la compañía Aucabutoh, de Carla Lobos.
En estos meses se van integrando además a la obra los aportes en vestuario de Vanessa Leiva (Nessagara), proyectándose un trabajo abstracto y sugerente en lo escénico, donde jugarán un rol clave la iluminación, en manos de Rodrigo Muñoz y Nicolás Toledo, y el espacio sonoro de los músicos Gustavo Teillier y Osel Teillier, quienes ya aportan cada playlist en los ensayos y en la materialización sonora de las escenas que se está montando en este momento.

