miércoles, octubre 14, 2026

Comienzan las obras de reparación en el campanario de la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria de Tomé



Tras el exitoso despliegue de las campañas solidarias, la semana pasada se dieron por iniciados los trabajos de reparación en el campanario de la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, el cual había resultado seriamente dañado tras un intenso temporal de viento.

Los equipos técnicos ya se encuentran trabajando en el emblemático templo ubicado en Mariano Egaña 1150, con el objetivo de restituir el revestimiento exterior de la torre que se desprendió debido a ráfagas que superaron los 100 km/h. Si bien la estructura interna de pilares metálicos se mantuvo intacta y segura, el retiro y la renovación del material dañado era una urgencia de conservación para la comuna.

El inicio de estas faenas es el resultado directo de la movilización de los feligreses locales. Bajo el liderazgo del párroco, el Padre Germán Hermosilla, la comunidad respondió con rapidez a través de rifas y actividades benéficas destinadas a costear los materiales y la mano de obra especializada.

Esta rápida reconstrucción evoca lo vivido tras el terremoto del 27 de febrero de 2010, cuando el templo sufrió daños estructurales mayores y logró ser bendecido nuevamente en septiembre de ese mismo año gracias al apoyo de los vecinos y de la parroquia San Francisco de Sales de Vitacura.

A la par de las obras, la oficina parroquial continúa funcionando para recibir aportes remanentes y gestionar las actividades comunitarias de martes a sábado de 10:00 a 13:00 horas y de 15:00 a 18:00 horas.

Para la comunidad que requiera más información sobre el avance de los trabajos o formas de seguir colaborando, los canales oficiales de comunicación se mantienen abiertos a través del correo electrónico parroquiatome@gmail.com.


lunes, octubre 12, 2026

"Tomé al Día" concluye con éxito proyecto audiovisual que promueve la conservación ambiental y el bienestar en la provincia


El medio digital más antiguo de la comuna finalizó el ciclo “La naturaleza en Tomé y sus beneficios para las personas”, iniciativa financiada por el Fondo de Medios de Comunicación Social y el Gobierno Regional del Biobío, que reunió a destacados especialistas para debatir sobre la urgencia de transitar hacia un desarrollo sostenible.

El diario electrónico Tomé al Día.com dio por concluida exitosamente la ejecución del proyecto audiovisual “La naturaleza en Tomé y sus beneficios para las personas”. La iniciativa, adjudicada a través del Fondo de Medios de Comunicación Social y financiado por el Ministerio Secretaría General de Gobierno y el Gobierno Regional del Biobío, permitió producir y difundir una serie de cuatro entrevistas en video centradas en el valor del patrimonio natural del territorio y el impacto positivo que tiene el contacto con el medio ambiente en la calidad de vida de las comunidades.

El proyecto fundamentó su propuesta en la evidencia científica que respalda cómo la interacción con espacios verdes contribuye a mejorar la salud cardiovascular, fortalecer el sistema inmunitario, reducir el estrés y promover la cohesión social. Para abordar estas temáticas desde la realidad local, el ciclo contó con la participación de destacados profesionales vinculados a la gestión ambiental, la academia, la conservación comunitaria y el ecoturismo en la provincia de Concepción y la Región del Biobío.

Uno de los hitos centrales del ciclo fue la entrevista con Milton Neira Bustos, director ejecutivo de la Fundación El Árbol, quien abordó los ejes de Basura Cero y la restauración de ecosistemas. Neira advirtió sobre el inminente colapso de los rellenos sanitarios en el Gran Concepción y fue enfático en señalar que el reciclaje es insuficiente si no se cuestiona el modelo extractivista actual. En su intervención, llamó a implementar la separación de residuos orgánicos en origen y a adoptar métricas de desarrollo orientadas al bienestar humano y la resiliencia climática, superando la sola medición del crecimiento económico.

Por su parte, el sociólogo Basilio Giovanetti Álvarez, profesional de la Dirección de Vinculación con el Medio de la Universidad de Concepción, expuso el caso de la Huerta Comunitaria del campus universitario. Este proyecto transformó un antiguo basural urbano en un espacio de 600 metros cuadrados destinado al cultivo ecológico, la agrobiodiversidad y la educación ambiental. Giovanetti destacó que la iniciativa responde al avance de la gentrificación y constituye un modelo de gobernanza colaborativa donde participan vecinos, estudiantes y adultos mayores en torno al bien común.

El enfoque terapéutico y de desarrollo local estuvo a cargo de Angie Ubilla, profesional de ecoturismo y directora del Parque Ecológico CEA Nativo en Cañete. Ubilla relató la experiencia de conservación de 10,5 hectáreas de bosque nativo nacida durante la pandemia y enfatizó la relevancia de los baños de bosque y el turismo sustentable. Asimismo, resaltó la creciente conciencia ambiental existente en Tomé, identificando una gran oportunidad para que la comuna desarrolle alternativas económicas respetuosas con el entorno.

La mirada biológica y territorial la aportó una especialista en conservación y biodiversidad, quien detalló la riqueza ecológica de la comuna de Tomé derivada de su ubicación en una zona de transición bioecológica. La bióloga puso de relieve la fragilidad de ecosistemas clave como el humedal Coliumo, el Estero Bellavista, las quebradas y los acantilados costeros, albergando especies altamente amenazadas como el árbol milenario queule. En su diagnóstico, advirtió que cualquier actividad turística o recreativa en la zona debe planificarse respetando estrictamente la capacidad de carga de cada ecosistema.

Tras el análisis de las cuatro conversaciones, el proyecto concluye que la provincia de Concepción y la comuna de Tomé enfrentan el desafío urgente de adoptar un cambio de paradigma en la gestión de sus bienes comunes. La crisis de los residuos, la pérdida de biodiversidad y la escasez de espacios públicos exigen priorizar modelos de economía regenerativa, compostaje masivo, restauración ecológica a escala de paisaje y una adecuada protección legal de los espacios naturales no resguardados.

Con la finalización de este proyecto, Tomé al Día.com reafirma su compromiso con el periodismo local y la divulgación ambiental, consolidando un archivo audiovisual de libre acceso para la comunidad. Este ciclo de entrevistas no solo deja un diagnóstico claro sobre los retos ambientales de la zona, sino que ofrece alternativas concretas para promover el bienestar de la ciudadanía a través del resguardo de su entorno natural.



domingo, octubre 11, 2026

Avanzan las obras de construcción de los nuevos baños públicos de la Plaza Arturo Prat de Tomé

La iniciativa considera una inversión de $134 millones y permitirá dotar de nuevos servicios higiénicos a uno de los principales espacios públicos de la comuna. Los trabajos están a cargo de Constructora Saavedra EIRL y tienen un plazo de ejecución de 170 días corridos.

A dos meses del inicio de la construcción, avanzan las obras de los nuevos baños públicos de la Plaza Arturo Prat de Tomé, un proyecto destinado a mejorar la infraestructura y los servicios disponibles para quienes visitan y utilizan este tradicional espacio de encuentro de la comuna.

El proyecto se emplaza en la esquina de las calles Mariano Egaña y Villarreal, en el sector donde anteriormente funcionaba la oficina de información turística. La intervención contempla la habilitación de nuevas instalaciones sanitarias, con el objetivo de fortalecer los servicios para la comunidad y contribuir al mejoramiento de este importante espacio público.

La iniciativa considera una inversión de $134 millones y está a cargo de Constructora Saavedra EIRL, empresa responsable de ejecutar los trabajos de acuerdo con las especificaciones del proyecto. El contrato establece un plazo de ejecución de 170 días corridos para completar las obras.

De acuerdo con la planificación establecida, el término de los trabajos está proyectado para el 3 de febrero de 2027. Una vez finalizadas las obras, los nuevos baños públicos permitirán mejorar las condiciones de uso de la Plaza Arturo Prat, beneficiando tanto a los vecinos y vecinas como a quienes llegan a Tomé para realizar actividades comerciales, recreativas o turísticas.

martes, octubre 06, 2026

Pago electrónico en micros a Tomé funcionará con "doble tap": pasajeros deberán validar al subir y al bajar

 

El seremi de Transportes del Biobío, Henry Campos, confirmó que el sistema de cobro por tramo exigirá validar la tarjeta en ambas puertas del bus, mientras avanza la instalación de validadores en el Gran Concepción.

Una de las principales dudas que dejó la llegada del pago electrónico al transporte público del Gran Concepción tiene relación con las micros que conectan con Tomé. A diferencia de los servicios al interior del área metropolitana o hacia Santa Juana, que operan con una tarifa fija, los recorridos hacia la comuna costera trabajan con valores diferenciados según el tramo recorrido, lo que obligaba a definir un mecanismo especial de cobro.

Cuando Busmatik se adjudicó el proceso, la empresa adelantó que evaluaba dos alternativas. La primera consistía en que el conductor utilizara una teclera para seleccionar el valor correspondiente a cada pasajero. La segunda era el llamado "doble tap", es decir, una validación al subir y otra al bajar del bus, lo que permite calcular el cobro según la distancia efectivamente recorrida.

Finalmente, será esta última opción la que se aplique en las micros a Tomé. Así lo explicó el seremi de Transportes del Biobío, Henry Campos, quien señaló que se trata de la alternativa más eficiente para un trayecto largo y con tarifas diferenciadas. "Será con doble tap, eso significa que se deberá validar al momento de subir y a bajar de la micro. Esas micros tendrán validadores en las dos puertas, se está trabajando en eso", detalló la autoridad.

Queda por resolver qué ocurrirá con quienes olviden validar al descender. Campos indicó que se realizará una campaña de difusión para evitar esta situación y que aún no se define qué pasará con los pasajeros que no cumplan con la doble validación. Desde la empresa comentaron que, en esos casos, podría aplicarse el cobro de la tarifa completa asignada al recorrido.

El sistema, denominado BusPay y adjudicado al Grupo Busmatick, abarcará más de 2.000 buses en 11 comunas, entre ellas Tomé, además de Concepción, Penco, Chiguayante, Hualqui, Hualpén, San Pedro de la Paz, Talcahuano, Lota, Coronel y el servicio rural de Santa Juana. Permitirá pagar con tarjetas de transporte, dispositivos móviles y tarjetas bancarias, además de validar códigos QR. Contempla también cinco centros de atención, un call center, un sitio web oficial y cerca de 500 puntos de recarga, a los que se sumarían más de 700 puntos de venta de tarjetas según dijo el seremi.

En cuanto a los plazos, según datos de la Seremi de Transportes, cerca del 40% de las máquinas ya cuenta con el equipamiento requerido. Aunque los validadores comienzan a verse en las micros, todavía no están operativos y este período es de adaptación. Se estima que recién en diciembre podría comenzar el pago con tarjeta, con un periodo de método mixto, y que para marzo de 2027 el pago en efectivo quedaría eliminado por completo.

En paralelo, la semana pasada se realizó en el Gimnasio Municipal de Tomé una jornada de entrega gratuita de la Tarjeta de Transporte para Adultos Mayores, iniciativa del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones que permite acceder a una rebaja del 50% en la tarifa. Los asistentes pudieron enrolar y activar sus tarjetas, además de recibir orientación sobre su uso, con el apoyo de la Seremi de Transportes y Telecomunicaciones del Biobío.


domingo, octubre 04, 2026

Fundación El Árbol: “Si no cuestionamos el modelo lineal de extracción y desecho, las alternativas solo serán maquillaje”

En entrevista con Tomé al Día, el director ejecutivo de la Fundación El Árbol, Milton Neira, detalla las dos áreas de trabajo de la organización con base en Concepción, basura cero y restauración de ecosistemas, advierte sobre el colapso de los rellenos sanitarios del Gran Concepción y llama a un modelo de desarrollo que mida bienestar y resiliencia climática, no solo crecimiento económico.

Milton Neira Bustos, gestor de proyectos sociales y ambientales con casi dos décadas de trayectoria, dirige la Fundación El Árbol, organización socioambiental nacida jurídicamente en 2013 en Concepción. Su propósito central es equilibrar la relación entre las personas, la sociedad y la naturaleza, fortaleciendo la resiliencia de ciudades, localidades y comunidades golpeadas por la crisis ambiental.

La entidad articula su trabajo en dos ejes principales. El área de basura cero apunta a reducir la generación de residuos y a gestionarlos de forma más eficaz, con especial énfasis en plásticos y orgánicos mediante compostaje comunitario. El área de ecosistema se orienta a la restauración a escala de paisaje, entendiendo que la regeneración ambiental debe ser también social y colectiva. Ambos ejes se cruzan con un enfoque de economía regenerativa.

La fundación surgió al constatar que Concepción, pese a su tamaño y escala humana, mostraba escasa relación con el reciclaje y que quienes lo practicaban —los recicladores de base— lo hacían en condiciones precarias. Desde entonces, El Árbol ha trabajado en dignificar ese rol y en convocar a la ciudadanía a asumir hábitos más sostenibles, más allá de culpar al sistema.

Neira es crítico con los números actuales: en Chile no se recicla más del 10 % de lo generado y se sigue produciendo material nuevo. Aunque el reciclaje sigue siendo urgente, insiste en que es insuficiente si no se cuestiona el modelo lineal de extracción, producción, consumo y desecho. Los esquemas de basura cero, afirma, son una filosofía de vida que genera impactos sociales, ambientales y económicos, pero requieren regulación legal y cambios en la producción.

El problema de los residuos, explica, comienza cuando las personas depositan sus desechos en una bolsa negra, la cierran y olvidan la cadena completa. En el Gran Concepción los rellenos sanitarios están al límite y muchas comunas pagan altos costos logísticos por trasladar basura a otros territorios. Separar los orgánicos en origen, sostiene, permitiría en dos décadas reducir emisiones de metano y devolver nutrientes a la tierra en lugar de generar contaminación anaeróbica.

El director de El Árbol propone entender los territorios como sistemas socioecológicos complejos, donde conviven comunidades, sistemas naturales, políticos y administrativos. Solo dialogando y valorando las necesidades de todos los actores —incluida la naturaleza— se podrá decidir el uso más justo de los espacios con capital natural. Critica los modelos de desarrollo centrados en el PIB y el crecimiento, que no miden desarrollo humano, felicidad ni resiliencia climática.

Entre las amenazas actuales menciona la expansión de proyectos extractivos de tierras raras y la distribución eléctrica en zonas como Penco y comunas periurbanas (Hualqui, Florida, Santa Juana, Nacimiento), donde existen saberes agroecológicos valiosos para la adaptación al cambio climático. También señala los grandes paños forestales de monocultivo como factor histórico de incendios voraces por falta de diversidad y de planificación que alterne espacios de conservación y restauración.

Para Neira, la restauración ecológica exige más que reforestar: control de especies invasoras, riego, gobernanza ciudadana permanente y corredores biológicos que conecten ecosistemas urbanos y periurbanos. Advierte que muchos predios forestales privados quedan abandonados y que falta voluntad para un modelo de desarrollo que ponga en valor el capital natural de Chile. A escala local, la articulación social y comunitaria es clave; a escala país y región, urge medir bienestar y capacidad de adaptación, porque la participación ciudadana actual no es vinculante y el centralismo limita las decisiones territoriales.



sábado, octubre 03, 2026

Tomé celebra Día de la Música Chilena con homenaje a Cecilia Pantoja

Este domingo 4 de octubre la comuna será sede de la celebración central impulsada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, que por primera vez destaca a una artista regional como figura protagónica junto al natalicio de Violeta Parra.

Este domingo 4 de octubre, desde las 15:00 horas, el Gimnasio Municipal de Tomé acogerá la jornada principal del Día de la Música y de los Músicos Chilenos con entrada liberada. La actividad, organizada por el Consejo de Fomento de la Música Nacional con respaldo de la Municipalidad local, pone en el centro a Cecilia Pantoja Levi, conocida como “La Incomparable”, nacida en la comuna y considerada una de las voces esenciales de la música popular del país.

La conmemoración incorpora este año un enfoque renovado: además de evocar el natalicio de Violeta Parra, comienza a destacar a otras personalidades que desde distintos territorios han enriquecido la historia musical chilena. Cecilia Pantoja es la primera artista reconocida bajo esta nueva mirada.

La seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio del Biobío, Carolina Tapia, valoró el significado de la elección: “Para el Biobío es muy significativo que la celebración central del Día de la Música Chilena llegue a Tomé para homenajear a Cecilia. Ella nació aquí y desde esta comuna construyó una voz, una presencia escénica y una personalidad artística que marcaron profundamente nuestra música popular. Celebrarla en su tierra también es reconocer a Tomé y una identidad cultural que forma parte de la historia de nuestra región y de Chile”.

El programa artístico reunirá a Nicole, Los Ramblers e Ineino, junto a Los Guaypes Club y la Banda Cerro Alegre Hot Jazz, que ofrecerá un tributo especial a la homenajeada. También participarán Carlos Correa y Elizabeth Moya, ganadores del Festival de la Voz Juvenil “Cecilia, La Incomparable”.

La autoridad regional subrayó que “que un hito nacional ocurra en el Biobío es también una expresión concreta de descentralización y del reconocimiento al trabajo artístico que se desarrolla en las regiones. Aquí conviven grandes trayectorias, creación regional y nuevos talentos que demuestran que se sigue potenciando la música y la cultura de Chile”.

Tras la jornada de Tomé se desplegará el Mes de la Música, una programación regional que combina formación para el sector, mediación con comunidades educativas, conciertos y actividades en el espacio público a lo largo de las tres provincias del Biobío. Entre el 14 y el 22 de octubre se realizarán iniciativas en Concepción, Tomé, Contulmo y Los Ángeles, incluyendo la jornada de profesionalización “Biobío Musical: Redes, gestión y futuro musical”, procesos de mediación, conciertos educativos y acciones vinculadas al legado de Cecilia Pantoja y la Nueva Ola.

En Tomé, el 15 de octubre se desarrollará una mediación artística escolar y el 19 un concierto educativo en la Escuela República de Panamá, ambos centrados en la figura, el repertorio y el legado de la artista. El miércoles 21 de octubre, día de su natalicio, la Plaza de la Independencia de Concepción será escenario de una gran intervención musical abierta a la ciudadanía, que reunirá expresiones doctas, populares, folclóricas y de raíz, con el cierre de un artista o banda de relevancia nacional. La actividad busca transformar el principal espacio público de la capital regional en un lugar de encuentro y circulación artística.

jueves, octubre 01, 2026

Huerta comunitaria de la UdeC: un espacio de aprendizaje, biodiversidad y autogestión vecinal


El sociólogo Basilio Giovanetti Álvarez, profesional de vinculación con el medio de la Universidad de Concepción, detalla cómo un antiguo basural de 600 m² se transformó en una huerta comunitaria participativa que reúne a vecinos, niños, estudiantes y adultos mayores en torno a la agroecología y la gobernanza horizontal.

El sociólogo Basilio Giovanetti Álvarez, quien se desempeña como profesional senior en la Dirección de Vinculación con el Medio de la Universidad de Concepción y representa a la vicerrectoría en la huerta comunitaria del campus, explicó el origen y funcionamiento de esta iniciativa. Nació pocos meses después del estallido social por demanda de vecinos del sector Parque Ecuador Norte, Plaza Perú, la ONG Manzana Verde y representantes de jardines infantiles. Los habitantes de departamentos y espacios reducidos buscaban un lugar adecuado para cultivos y acciones de aprendizaje vinculadas a la conservación de la biodiversidad.

La universidad cedió entonces un predio de aproximadamente 600 metros cuadrados que antes funcionaba como basural. El terreno pasó por procesos de mejora de suelos, instalación de terrazas de cultivo y sistemas de riego alimentados con energía solar. La lógica del proyecto no apunta a cultivos extensivos ni al uso de químicos, sino a una experiencia educativa centrada en la conservación de la agrobiodiversidad.

Hoy el espacio recibe a adultos mayores, niños de jardines infantiles, vecinos, estudiantes universitarios y público de diversas edades que participan en prácticas de cultivo urbano. Giovanetti subrayó que Concepción ha vivido un intenso proceso de gentrificación que ha relegado los espacios públicos y de cultivo hacia la periferia, por lo que la huerta representa una respuesta concreta a esa carencia en el entorno inmediato de la universidad.

La gobernanza es un elemento central. Existe una mesa de gobernanza integrada por representantes de las distintas organizaciones e instituciones que participan. Nadie es propietario de los espacios: la huerta los cede. Según el sociólogo, la evaluación es muy positiva, pero requiere años de trabajo para construir confianza, delimitar roles y sostener una participación voluntaria y deliberada basada en el interés común por aprender e interactuar.

Giovanetti destacó que el éxito de estos espacios comunes no depende solo de que el Estado o una institución los entregue, sino de instalar capacidades para que las personas puedan autogestionarlos. Insistió en la necesidad de generar alianzas, fortalecer líderes comunitarios (diferentes de los jefes jerárquicos) y crear agentes de cambio en juntas de vecinos, clubes de adultos mayores y territorios. Los programas públicos, dijo, requieren seguimiento prolongado y no solo la instalación inicial.

En 2026, con financiamiento de la vicerrectoría, se implementó la segunda versión de cursos gratuitos quincenales los sábados. Se ofrecen diez talleres sobre compostaje, enmiendas de suelo, polinizadores, ilustración botánica, ungüentos con extractos de plantas de la propia huerta y cocina con productos cultivados allí. Para Giovanetti, estos jardines funcionan como aulas vivas que permiten transferir conocimientos experienciales a otros espacios urbanos degradados, convirtiéndolos en lugares de bien común y fortaleciendo la cohesión social a través del aprendizaje colectivo.



miércoles, septiembre 30, 2026

Continúa caída de matrícula en educación municipal de Tomé: sistema pierde 500 alumnos en un año

 

Plan de Educación 2027 expuso preocupación por sostenida baja de estudiantes y eventuales efectos en la dotación docente ante el futuro traspaso al SLEP.

La continua disminución de la matrícula en los establecimientos municipales marcó la principal discusión del Concejo Municipal de Tomé realizado esta jornada, en el marco de la presentación del Plan Anual de Desarrollo de la Educación Municipal (PADEM) 2027. La preocupación surge luego de constatarse una pérdida de más de 500 estudiantes durante el último año en el sistema educativo comunal.

De acuerdo con las cifras expuestas durante la sesión, en marzo de 2025 la educación municipal registraba una matrícula de 7.727 alumnos, mientras que en julio de este año el número descendió a 7.196 estudiantes, lo que representa una disminución cercana a las 531 matrículas en poco más de un año. 

El alcalde Italo Cáceres hizo notar que hace 10 años el sistema tenía sobre 11.000 alumnos y durante este período se ha producido una baja sostenida. El escenario fue analizado por concejales, autoridades comunales y representantes del ámbito educativo, quienes advirtieron que la caída sostenida de alumnos impacta directamente en el financiamiento de los establecimientos, debido a que gran parte de los recursos que reciben las escuelas y liceos dependen de la asistencia y matrícula efectiva.

La situación adquiere especial relevancia considerando que Tomé se encuentra en la antesala del traspaso de la educación pública al Servicio Local de Educación Pública (SLEP), proceso programado para concretarse en 2028. Durante el debate se abordaron las implicancias que podría tener esta reducción de estudiantes en la estructura y planificación del sistema educativo local.

Uno de los temas que generó mayor inquietud fue la eventual necesidad de ajustar la dotación de docentes y asistentes de la educación. Diversos participantes plantearon que la menor cantidad de estudiantes podría traducirse en una reducción de cursos y horas pedagógicas, situación que abre interrogantes respecto a la estabilidad laboral de parte del personal educativo.

La discusión recordó las tensiones registradas en anteriores sesiones municipales vinculadas al futuro de la educación pública en la comuna y los problemas de infraestructura de la mayoría de los establecimientos. 

Pese a las inquietudes planteadas, desde el municipio se indicó que el PADEM 2027 busca anticipar los desafíos que enfrentará el sistema educativo comunal en los próximos años. No obstante, concejales coincidieron en que la baja sostenida de matrícula constituye hoy uno de los principales problemas de la educación municipal tomecina, por sus consecuencias financieras, pedagógicas y laborales de cara al traspaso definitivo al nuevo modelo de administración pública.

lunes, septiembre 28, 2026

Tomé consolida un Índice de Desarrollo Humano "medio-alto" en el Biobío con brechas en ingresos


La comuna costera registra un IDH de 0,635 que la sitúa en una posición favorable respecto a zonas rezagadas de la provincia, aunque aún se mantiene distante de los promedios del Gran Concepción y el norte del país.

El reciente informe sobre el Índice de Desarrollo Humano (IDH) comunal ha revelado importantes luces y sombras sobre la realidad socioeconómica de Tomé. Con un IDH global de 0,635, la comuna balneario se posiciona firmemente en el tramo "medio-alto", consolidándose como un polo con condiciones de vida estables en comparación con la ruralidad del Biobío, aunque persisten desafíos históricos que frenan un progreso más equitativo.

Al mirar el panorama regional, Tomé supera cómodamente a localidades de la provincia de Arauco o de la zona cordillera como Alto Biobío (0,450) y Tirúa (0,422), las cuales se encuentran estancadas en el tramo "bajo".

La fortaleza tomecina radica de manera integral en factores comunitarios y de conectividad, lo que le permite ofrecer una calidad de vida que mitiga parte de las vulnerabilidades que afectan al sur de Chile.Sin embargo, la brecha interna se hace evidente cuando se compara a Tomé con las capitales urbanas del Gran Concepción. San Pedro de la Paz, por ejemplo, lidera el listado regional con un IDH de 0,727 calificado como "alto".

Esta disparidad demuestra que, a pesar de los esfuerzos comunales, la concentración de servicios, inversiones y empleos calificados sigue favoreciendo a los núcleos metropolitanos centrales en desmedro de las comunas costeras y periféricas.El análisis detallado de las dimensiones del IDH revela que el principal talón de Aquiles de Tomé es su Índice de Ingresos, donde apenas alcanza un 0,485.

Esta cifra es sustancialmente menor a su excelente Índice de Educación (0,816), lo que refleja una cruda paradoja: los habitantes de Tomé acceden a mejores niveles formativos y escolares, pero el mercado laboral local o los salarios percibidos no logran convalidar ni retribuir de forma equivalente esa preparación académica.

A nivel nacional, la realidad de Tomé la distancia drásticamente de comunas del norte grande y de la Región Metropolitana, donde los sectores de altos ingresos elevan los promedios del IDH por sobre los 0,800 puntos. Mientras que las zonas mineras o los barrios del sector oriente de Santiago logran equilibrar la balanza con sueldos elevados,

Tomé experimenta una realidad compartida con comunas del sur como Freire (0,545) o Carahue (0,489) en la Araucanía, donde la matriz productiva depende de servicios de menor valor agregado.Otro hallazgo crítico que expone el documento es la persistente brecha de género dentro de la propia comuna.

En Tomé, el IDH de los hombres se sitúa en 0,661, mientras que el IDH de las mujeres cae a 0,599. Esta diferencia de más de sesenta puntos pone de manifiesto que las barreras en el acceso al empleo formal, la disparidad salarial y la sobrecarga en las labores de cuidado siguen afectando con mayor fuerza a la población femenina tomecina.

El desafío para las autoridades locales y nacionales de cara a los próximos años radica en transformar los buenos cimientos educativos y comunitarios de Tomé en oportunidades económicas reales. Reducir la brecha salarial respecto al resto de la provincia del Concepción y equiparar la cancha para las mujeres de la comuna serán tareas urgentes si se busca que Tomé no solo mantenga su categoría de desarrollo "medio-alto", sino que avance con justicia social hacia el tramo superior.

sábado, septiembre 26, 2026

Angie Ubilla: “El futuro sí puede ser compatible con el cuidado de la naturaleza”



La directora del Parque Ecológico CEA Nativo, ubicado en Cañete, destaca el potencial del bosque nativo, el ecoturismo y las terapias forestales como alternativas para promover la conservación, el bienestar de las personas y nuevas actividades económicas en la Región del Biobío.

Angie Ubilla es profesional de Ecoturismo y desde hace más de 15 años trabaja vinculada a la conservación de la naturaleza. Actualmente es directora del Parque Ecológico CEA Nativo, una iniciativa privada ubicada en Cañete que protege un área de 10,5 hectáreas de bosque nativo, donde se desarrollan actividades de monitoreo, educación ambiental, integración comunitaria y experiencias vinculadas al ecoturismo.

La iniciativa surgió durante la pandemia, período en que, según explica Ubilla, se hizo evidente la necesidad de fortalecer el trabajo local y generar espacios de encuentro en torno a la conservación. En ese contexto nació la marca CEA Nativo, orientada a la conservación y educación ambiental del bosque nativo, articulando a voluntarios que participaron en actividades como limpieza de ríos, educación ambiental, plantación de árboles y trabajo conjunto con comunidades y municipios.

Desde su experiencia, Ubilla observa importantes oportunidades para que las comunidades del Biobío se vinculen con sus espacios naturales. En particular, destaca el potencial que existe en comunas como Tomé, donde percibe una conciencia ambiental y un interés creciente por proteger el entorno. A su juicio, esta valoración puede relacionarse con nuevas actividades económicas, especialmente aquellas vinculadas al ecoturismo y a formas de desarrollo compatibles con el cuidado del medio ambiente.

Entre las principales amenazas para la conservación identifica los incendios forestales, señalando que la prevención y la responsabilidad humana tienen un papel fundamental. Al mismo tiempo, plantea que la protección de la naturaleza puede convivir con el desarrollo económico y que existen alternativas asociadas a la investigación, el ecoturismo y el uso sostenible de los espacios naturales. “Tiene que existir un manejo sostenible y consciente”, sostiene, planteando la necesidad de profesionales capaces de abrir nuevas posibilidades para relacionarse con los ecosistemas.

Una de las áreas que CEA Nativo busca desarrollar son las terapias forestales o “baños de bosque”, experiencias que incorporan el contacto con el entorno natural y que, según explica Ubilla, cuentan con investigación científica sobre sus efectos en la reducción del estrés. El parque trabaja con grupos pequeños y también desarrolla actividades de educación ambiental para establecimientos educacionales, mientras busca acercar esta propuesta a empresas y al área de la salud.

Ubilla plantea que el desafío es avanzar hacia una relación más integrada entre conservación, bienestar, actividad económica y participación comunitaria. En esa línea, CEA Nativo busca generar alianzas con empresas interesadas en financiar experiencias de contacto con la naturaleza para sus trabajadores y explorar colaboraciones con instituciones de salud. Para la directora del parque, el futuro pasa por reconocer el valor de los ecosistemas y, al mismo tiempo, generar mecanismos que permitan conservarlos mediante actividades sostenibles.



sábado, septiembre 19, 2026

Biodiversidad de Tomé plantea desafíos para impulsar un turismo sustentable

 
La bióloga especializada en conservación y biodiversidad destacó el alto valor ambiental de la comuna, desde el humedal Coliumo y el Estero Bellavista hasta sus quebradas, borde costero y zonas donde aún sobrevive el amenazado queule. Advirtió que el turismo debe desarrollarse considerando la capacidad de cada ecosistema para recibir visitantes.

Tomé posee una diversidad de ecosistemas que representa una oportunidad para desarrollar actividades turísticas y recreativas, pero también plantea el desafío de proteger espacios naturales que pueden resultar especialmente sensibles a la intervención humana. Así lo explicó una bióloga con cerca de dos décadas de experiencia en educación ambiental, investigación, restauración y biodiversidad en la Región del Biobío.

La especialista señaló que la ubicación geográfica del Biobío, entre la zona mediterránea y los sectores más húmedos del sur, genera una condición de transición que favorece una diversidad excepcional de flora y fauna. Esta característica también está presente en Tomé, donde existen ambientes costeros, humedales, quebradas y otros espacios que cumplen funciones relevantes para la conservación de especies y para la población.

Entre los lugares de importancia ambiental de la comuna mencionó el Estero Bellavista y el humedal Coliumo, que si bien no corresponden actualmente a áreas protegidas formales, poseen un alto valor ambiental. A ellos se suman el borde costero, los acantilados y las quebradas interiores, donde sobreviven especies de especial relevancia, entre ellas el queule, árbol milenario que se encuentra amenazado y que todavía puede encontrarse incluso en sectores próximos a viviendas.

La profesional planteó que antes de promover nuevas actividades turísticas es fundamental conocer qué espacios existen, cuál es su estado y cuánta presión pueden soportar. A su juicio, no se trata necesariamente de cerrar o restringir los lugares naturales, sino de determinar dónde, cuándo y bajo qué condiciones pueden ser visitados para evitar daños a especies o ecosistemas particularmente vulnerables.

En este sentido, explicó que el tipo de actividad también es determinante. El tránsito a pie, en bicicleta, motocicleta o vehículos genera impactos diferentes, mientras que el ruido y la contaminación lumínica pueden afectar especialmente a las aves durante períodos de reproducción y alimentación. Por ello, sostuvo que el turismo debe planificarse considerando tanto las características del territorio como la actividad que se pretende desarrollar.

La especialista también llamó la atención sobre conductas cotidianas que pueden afectar la biodiversidad, como ingresar con mascotas sin control a espacios naturales. Perros y gatos pueden perseguir o depredar fauna silvestre, mientras que especies introducidas como las tortugas de orejas rojas pueden convertirse en un problema cuando son liberadas en humedales o lagunas. A ello se suma el riesgo de incendios forestales, muchos de ellos asociados a actividades humanas, y los efectos del cambio de uso de suelo y las parcelaciones.

Finalmente, sostuvo que la conservación y el turismo no necesariamente son actividades incompatibles, pero requieren planificación y educación ambiental. Mantener paisajes diversos, evitar la degradación de los ecosistemas y establecer condiciones de acceso adecuadas permitiría que los espacios naturales de Tomé puedan ser disfrutados por las actuales generaciones sin comprometer su conservación futura.













miércoles, septiembre 16, 2026

Editorial: Tomé necesita volver a crecer y a crear empleos


Tomé enfrenta uno de esos desafíos que no admiten postergaciones: generar nuevas oportunidades de empleo. El desempleo no es solamente una cifra estadística. Detrás de cada persona que no encuentra trabajo hay una familia que ve restringidas sus posibilidades, un joven que debe buscar oportunidades fuera de la comuna y un comercio local que pierde clientes. Por eso, recuperar el dinamismo económico debe transformarse en una prioridad para Tomé.

En este escenario, resulta necesario mirar con atención las iniciativas privadas que comienzan a plantearse para la comuna. El Parque Eólico Menque, presentado por UKA Chile, considera una inversión cercana a los US$410 millones y la instalación de 37 aerogeneradores en los sectores de Menque y Dichato, además de almacenamiento mediante baterías y conexión a la futura subestación Dichato. Se trata de una inversión de gran magnitud para una comuna que durante años ha carecido de proyectos capaces de movilizar capital, proveedores y empleo.

También está el proyecto inmobiliario Conjunto Habitacional Miramar, en Dichato, que contempla una inversión estimada de US$40 millones y la construcción de 480 departamentos. Su eventual materialización no solo contribuiría a enfrentar el déficit habitacional, sino que durante sus aproximadamente 32 meses de construcción requeriría un promedio de 160 trabajadores, llegando a un máximo estimado de 200 personas contratadas. Es justamente el tipo de actividad que puede generar efectos sobre otros sectores de la economía local, desde el comercio hasta los servicios y proveedores.

Ambas iniciativas tienen algo en común: todavía no son empleos concretos ni inversiones materializadas. El parque eólico se encuentra en una etapa temprana de desarrollo y el proyecto inmobiliario debe superar las respectivas evaluaciones y autorizaciones. Precisamente por eso, la discusión debe ser seria y anticipada. Tomé necesita atraer inversión, pero también necesita que cada proyecto sea evaluado rigurosamente, con participación de las comunidades y con medidas efectivas de protección ambiental. En el caso del parque eólico, la propia empresa ha señalado que desarrolla estudios sobre flora, fauna y biodiversidad y que contempla un proceso de participación ciudadana temprana.

El cuidado del medio ambiente y el crecimiento económico no deberían plantearse como objetivos incompatibles. Tomé necesita proteger su patrimonio natural, pero también necesita inversión, actividad productiva y puestos de trabajo. El desafío está precisamente en encontrar ese equilibrio: proyectos que cumplan la normativa ambiental, mitiguen sus impactos, incorporen a las comunidades y, al mismo tiempo, puedan desarrollarse dentro de plazos razonables. Lo que no parece sostenible es convertir cada iniciativa de inversión en un proceso interminable de permisos, observaciones y trabas administrativas. Cuando una inversión se posterga indefinidamente, las consecuencias no las asume solamente la empresa: también las sufren los trabajadores, los emprendedores, los proveedores y el comercio local.

En esa misma perspectiva debe observarse el proyecto de tierras raras de Penco como una oportunidad que puede trascender los límites de esa comuna y beneficiar al empleo de Tomé. La proximidad territorial y la posibilidad de que una inversión de esa naturaleza genere demanda por servicios, transporte, construcción, proveedores y trabajadores especializados hacen razonable que Tomé se prepare para participar de esa cadena de actividad económica. Para ello se requiere capacitación, coordinación entre municipios, empresas e instituciones educativas y una estrategia que permita que parte de las oportunidades laborales queden en las comunas cercanas.

Pero la inversión privada, por sí sola, no resolverá todos los problemas. Tomé también necesita que los proyectos de inversión pública avancen con mayor velocidad y se traduzcan en mejores caminos, conectividad, espacios públicos, infraestructura urbana y servicios. Una comuna con infraestructura deficiente tiene mayores dificultades para atraer empresas y retener trabajadores. Cada obra pública bien diseñada no solo mejora la calidad de vida: también crea condiciones para que posteriormente llegue inversión privada y se multiplique la actividad económica.

Tomé no puede resignarse a una economía basada principalmente en actividades estacionales o depender de que las oportunidades aparezcan espontáneamente. Necesita una estrategia de desarrollo que combine inversión pública y privada, capacitación laboral, infraestructura, protección ambiental y facilidades para emprender. El objetivo no debiera ser aprobar proyectos a cualquier costo, sino establecer reglas claras que permitan que las iniciativas que cumplen con ellas puedan avanzar.

La comuna necesita recuperar la confianza en su capacidad de crecer. El Parque Eólico Menque, el proyecto habitacional Miramar y las oportunidades que eventualmente puedan surgir en torno al desarrollo de tierras raras en Penco muestran que existe espacio para nuevas inversiones y empleos. La tarea ahora es que autoridades, comunidad y sector privado sean capaces de construir las condiciones para aprovechar esas oportunidades, con responsabilidad ambiental, participación ciudadana y una mirada de largo plazo. Porque para Tomé, hoy más que nunca, generar empleo no puede seguir siendo una aspiración: debe convertirse en una prioridad de desarrollo.