| Trabajos con máquinas municipales en playa Estación de Tomé. |
Olas de hasta 10 metros generadas por un meteotsunami dejaron decenas de viviendas afectadas en Cerro Verde Bajo, destruyeron senderos peatonales en Bellavista y Playa Los Tres Pinos, y dañaron parte de la ciclovía entre Dichato y Coliumo.
La semana pasada, un sistema frontal intenso que afectó la zona centro-sur de Chile provocó no solo lluvias torrenciales y vientos de hasta 160-170 km/h, sino también un meteotsunami que generó marejadas anormales y olas de gran energía en los sectores costeros de Penco y Tomé.
Un meteotsunami es un fenómeno meteorológico poco común pero destructivo: se produce por perturbaciones atmosféricas rápidas (como cambios bruscos de presión asociados a tormentas o frentes frontales), que generan olas con períodos similares a los tsunamis sísmicos. Estas olas pueden amplificarse en bahías y zonas de plataforma continental poco profunda, penetrando tierra adentro con fuerza significativa, a diferencia de las marejadas comunes generadas solo por el viento.
En Penco, el fenómeno fue particularmente severo en el sector de Cerro Verde Bajo, donde olas de entre 8 y 10 metros sobrepasaron las defensas naturales, inundando cerca de 80 viviendas, destruyendo al menos una por completo y causando daños estructurales graves en varias más. Familias tuvieron que ser evacuadas a albergues, y las calles quedaron cubiertas de arena, algas y escombros. El alcalde Rodrigo Vera describió la situación como “muy compleja”, con el mar “reventando” las casas.
El meteotsunami también dejó huella en otros puntos costeros. Se reportó la destrucción de senderos peatonales en los sectores de Bellavista y Playa Los Tres Pinos, afectando la conectividad y el uso recreativo de estas zonas. Asimismo, parte de la ciclovía entre Dichato y Coliumo resultó dañada, interrumpiendo un tramo importante para la movilidad sustentable y el turismo local.
En cuanto a la protección costera, las autoridades y vecinos destacan una vulnerabilidad estructural: solo existen enrocados de protección marina en la costanera de Dichato y en Tomé. Numerosos sectores carecen de estas obras de defensa o de otras medidas equivalentes, incluyendo la caleta Quichiuto. Esta falta de infraestructura deja expuestas a muchas familias ante eventos marinos.
Expertos y autoridades locales advierten sobre el riesgo mayor en caso de un verdadero tsunami provocado por un terremoto. La Región del Biobío, con su historia sísmica (como el terremoto y tsunami de 2010 que devastó Dichato), enfrenta una amenaza latente. Sin defensas adecuadas en múltiples puntos, un evento sísmico podría generar impactos mucho más graves, con inundaciones rápidas y de gran alcance en zonas bajas habitadas.
Este meteotsunami se suma a los desafíos que enfrenta la zona, que aún se recupera de los incendios forestales de enero de este año en Penco, Tomé y sectores aledaños. Las comunas de Penco y Tomé fueron las más afectadas por el sistema frontal, con inundaciones, voladuras de techos y caídas de árboles.
Vecinos y autoridades llaman a reforzar las obras de protección costera y mejorar los sistemas de alerta. Mientras tanto, los damnificados evalúan los daños y esperan apoyo para la recuperación. Fenómenos como este, que podrían aumentar en frecuencia por el cambio climático, subrayan la necesidad urgente de mayor resiliencia en el borde costero del Biobío.




