La organización de rescate de fauna ubicada en Coliumo denunció los hechos ante el SAG, Carabineros y la PDI. Los ejemplares fallecidos correspondían a especies protegidas que se encontraban en proceso de recuperación para ser reinsertadas en su hábitat natural.
Una profunda consternación vive el equipo de la Fundación Ñacurutú, en la comuna de Tomé, luego de que perros provenientes de sectores cercanos ingresaran a sus instalaciones en Coliumo y provocaran la muerte de 11 aves silvestres que se encontraban en proceso de rehabilitación. Frente a esta situación, la organización anunció acciones legales y presentó denuncias ante el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI).
El ataque ocurrió durante la mañana del jueves 4 de junio, cuando estudiantes en práctica y profesionales del Centro de Conservación y Rehabilitación para Fauna Silvestre Ñacurutú llegaron a revisar a los pacientes bajo su cuidado. Al ingresar a los recintos, descubrieron que varios ejemplares habían sido atacados y muertos por perros que lograron ingresar tras romper parte del cerco perimetral.
Según explicó el director de la fundación, Cristian Herrera, los animales afectados correspondían a nueve gaviotas dominicanas, un ejemplar de aguilucho y un nuco o búho campestre que incluso ya había sido dado de alta para su próxima liberación. Todos eran especies protegidas y se encontraban bajo tratamiento veterinario o en etapas finales de recuperación.
Herrera señaló que los perros involucrados tendrían propietarios identificables, pero permanecían sin supervisión durante gran parte del día. “El problema de fondo es que las personas que deberían estar cuidando a los perros no se están preocupando de ello. Los tienen sueltos en vez de mantenerlos dentro de su terreno o construirles un canil”, afirmó, lamentando además el enorme esfuerzo humano y profesional que existía detrás de cada uno de los animales fallecidos.
La situación generó una inmediata respuesta de las autoridades. Por instrucción de la Fiscalía de Flagrancia, personal de la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y Patrimonio Cultural (Bidema) de Concepción realizó diligencias en el lugar para determinar si existió una infracción a la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas. La investigación busca establecer la responsabilidad de los dueños y determinar las características de los canes involucrados.
Desde la fundación indicaron que, además de las acciones legales, evalúan implementar nuevas medidas de seguridad para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir. Entre ellas se contempla el reforzamiento de cierres perimetrales y la instalación de cercos eléctricos. “Desde que comenzamos a funcionar en 2019 nunca nos había ocurrido algo así. Fue devastador para todo el equipo”, expresó Herrera,






