En la Región del Biobío se han instalado 201 soluciones habitacionales temporales para familias afectadas por los incendios, con costos que pueden superar los $9 millones por unidad.
La comuna de Tomé reúne la mayor cantidad de viviendas de emergencia instaladas luego de los incendios forestales que afectaron a la Región del Biobío, situación que mantiene en desarrollo el plan público de apoyo habitacional. Estas estructuras buscan ofrecer resguardo a familias que perdieron sus casas mientras avanza la reconstrucción definitiva en la zona.
Según datos del Senapred, hasta ahora se han habilitado 201 viviendas transitorias distribuidas en distintas comunas: Florida suma cinco unidades, Laja ocho, Nacimiento dos, Hualqui tres, Penco treinta y siete, además de 85 en Tomé y 61 en Concepción.
Estas viviendas corresponden a soluciones habitacionales de carácter provisional que buscan entregar condiciones básicas de residencia a las personas damnificadas. Su instalación considera traslado, montaje y habilitación en terrenos que cumplan requisitos de seguridad, accesibilidad y conexión a servicios esenciales.
El proceso ha requerido coordinación entre organismos públicos, municipios y empresas proveedoras para concretar las instalaciones en plazos breves. Este trabajo se apoya en catastros oficiales que identifican a las familias afectadas por la emergencia.
El delegado presidencial regional, Eduardo Pacheco, explicó que se ha ampliado la capacidad logística para acelerar las entregas. La autoridad indicó que el plan partió con tres empresas y actualmente opera con seis, mientras se analiza sumar un nuevo proveedor.
En cuanto al financiamiento, las órdenes de compra registradas en la plataforma ChileCompra muestran valores variables según proveedor. El monto más alto corresponde a la empresa Tecno Truss SA, con viviendas que alcanzan cerca de $9,8 millones con impuestos incluidos.
En el rango inferior figuran propuestas de José Hernán Henríquez y Grupo SCM SPA, cuyos precios rondan los $7,5 millones por unidad. Estos montos consideran tanto la vivienda como el baño y su instalación, lo que forma parte del gasto público destinado a la fase inicial de apoyo en esta emergencia en Chile.