lunes, septiembre 28, 2026

Tomé consolida un Índice de Desarrollo Humano "medio-alto" en el Biobío con brechas en ingresos


La comuna costera registra un IDH de 0,635 que la sitúa en una posición favorable respecto a zonas rezagadas de la provincia, aunque aún se mantiene distante de los promedios del Gran Concepción y el norte del país.

El reciente informe sobre el Índice de Desarrollo Humano (IDH) comunal ha revelado importantes luces y sombras sobre la realidad socioeconómica de Tomé. Con un IDH global de 0,635, la comuna balneario se posiciona firmemente en el tramo "medio-alto", consolidándose como un polo con condiciones de vida estables en comparación con la ruralidad del Biobío, aunque persisten desafíos históricos que frenan un progreso más equitativo.

Al mirar el panorama regional, Tomé supera cómodamente a localidades de la provincia de Arauco o de la zona cordillera como Alto Biobío (0,450) y Tirúa (0,422), las cuales se encuentran estancadas en el tramo "bajo".

La fortaleza tomecina radica de manera integral en factores comunitarios y de conectividad, lo que le permite ofrecer una calidad de vida que mitiga parte de las vulnerabilidades que afectan al sur de Chile.Sin embargo, la brecha interna se hace evidente cuando se compara a Tomé con las capitales urbanas del Gran Concepción. San Pedro de la Paz, por ejemplo, lidera el listado regional con un IDH de 0,727 calificado como "alto".

Esta disparidad demuestra que, a pesar de los esfuerzos comunales, la concentración de servicios, inversiones y empleos calificados sigue favoreciendo a los núcleos metropolitanos centrales en desmedro de las comunas costeras y periféricas.El análisis detallado de las dimensiones del IDH revela que el principal talón de Aquiles de Tomé es su Índice de Ingresos, donde apenas alcanza un 0,485.

Esta cifra es sustancialmente menor a su excelente Índice de Educación (0,816), lo que refleja una cruda paradoja: los habitantes de Tomé acceden a mejores niveles formativos y escolares, pero el mercado laboral local o los salarios percibidos no logran convalidar ni retribuir de forma equivalente esa preparación académica.

A nivel nacional, la realidad de Tomé la distancia drásticamente de comunas del norte grande y de la Región Metropolitana, donde los sectores de altos ingresos elevan los promedios del IDH por sobre los 0,800 puntos. Mientras que las zonas mineras o los barrios del sector oriente de Santiago logran equilibrar la balanza con sueldos elevados,

Tomé experimenta una realidad compartida con comunas del sur como Freire (0,545) o Carahue (0,489) en la Araucanía, donde la matriz productiva depende de servicios de menor valor agregado.Otro hallazgo crítico que expone el documento es la persistente brecha de género dentro de la propia comuna.

En Tomé, el IDH de los hombres se sitúa en 0,661, mientras que el IDH de las mujeres cae a 0,599. Esta diferencia de más de sesenta puntos pone de manifiesto que las barreras en el acceso al empleo formal, la disparidad salarial y la sobrecarga en las labores de cuidado siguen afectando con mayor fuerza a la población femenina tomecina.

El desafío para las autoridades locales y nacionales de cara a los próximos años radica en transformar los buenos cimientos educativos y comunitarios de Tomé en oportunidades económicas reales. Reducir la brecha salarial respecto al resto de la provincia del Concepción y equiparar la cancha para las mujeres de la comuna serán tareas urgentes si se busca que Tomé no solo mantenga su categoría de desarrollo "medio-alto", sino que avance con justicia social hacia el tramo superior.