Ante la inquietud de pequeños agricultores por la suspensión de autorizaciones de quemas, el edil se compromete a realizar gestiones para atender una necesidad clave en el sector rural.
La Corporación Nacional Forestal (CONAF) suspendió las quemas agrícolas y forestales en tres regiones del país ante una alerta por vientos fuertes, medida destinada a prevenir incendios forestales en condiciones climáticas de alto riesgo.
Esta decisión ha generado preocupación en diversas zonas rurales, donde la práctica controlada del fuego es una herramienta habitual para el manejo de residuos vegetales.
En la comuna de Tomé, las comunidades rurales han planteado su inquietud ante la suspensión de las autorizaciones de quemas por parte de CONAF. Los habitantes del sector rural expresan que esta restricción afecta directamente sus actividades productivas, especialmente en esta época del año.
El alcalde de Tomé, Ítalo Cáceres, se comprometió a realizar las gestiones necesarias ante las autoridades competentes para que se permitan nuevamente estas quemas controladas. “Es una necesidad real de las comunidades rurales”, señaló el edil, quien recogió directamente el planteamiento de los afectados.
Los pequeños agricultores de la zona explican que no cuentan con los medios técnicos ni económicos para dar otro uso a los rastrojos y desechos vegetales. La alternativa de triturarlos para transformarlos en capa vegetal o abono orgánico resulta muchas veces inviable por los altos costos de la maquinaria y el transporte.
La suspensión temporal responde a condiciones meteorológicas adversas, como vientos fuertes que pueden propagar rápidamente cualquier foco de incendio. Sin embargo, las comunidades insisten en que, una vez superada la alerta, se debe evaluar caso a caso la autorización de quemas controladas bajo estrictas medidas de seguridad.
El alcalde Cáceres indicó que mantendrá reuniones con representantes de CONAF y otros organismos para buscar soluciones que equilibren la protección del medio ambiente con las necesidades productivas del mundo rural de Tomé. Mientras tanto, llamó a la paciencia de los agricultores y a explorar alternativas temporales.