La iniciativa, que ingresó el 2 de julio al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental mediante una Declaración de Impacto Ambiental, contempla la construcción de 480 departamentos en la localidad de Dichato. Se trata del primer proyecto inmobiliario de esta magnitud en varios años en la comuna, lo que permitiría reducir el déficit habitacional y generar un importante impulso al empleo durante su ejecución.
Después de varios años sin el desarrollo de grandes proyectos inmobiliarios en la comuna, Tomé podría concretar un nuevo conjunto habitacional de gran escala. Se trata del proyecto "Conjunto Habitacional Miramar", cuya Declaración de Impacto Ambiental fue presentada el pasado 2 de julio, marcando un paso relevante para su futura materialización.
La iniciativa considera una inversión estimada de US$40 millones y contempla la construcción de 480 departamentos, distribuidos en tres condominios, cada uno conformado por dos edificios de 12 pisos. El proyecto se emplazará en un terreno de 2,6 hectáreas ubicado en la localidad de Dichato, en el sector del camino que une Tomé con ese balneario, en una zona definida por el Plan Regulador Comunal como de extensión residencial.
Además de las viviendas, el conjunto incorporará 261 estacionamientos, bicicleteros, salas multiuso, áreas verdes, equipamiento comunitario y todas las obras de urbanización necesarias para el funcionamiento del complejo habitacional. El proyecto forma parte del Plan de Emergencia Habitacional del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, a través del programa Fondo Solidario de Elección de Vivienda regulado por el Decreto Supremo N°49.
Uno de los aspectos más destacados de la iniciativa es que representa el regreso de proyectos habitacionales de gran envergadura a la comuna de Tomé, luego de un prolongado período sin desarrollos inmobiliarios de esta magnitud. De concretarse, permitirá ofrecer una solución habitacional a un número significativo de familias, contribuyendo a disminuir el déficit de viviendas existente en la comuna y fortaleciendo el crecimiento urbano de Dichato.
El proyecto también tendría un impacto positivo en la economía local. Durante la etapa de construcción se estima una duración aproximada de 32 meses, iniciándose una vez obtenidas las autorizaciones correspondientes. En ese período se requerirá una dotación promedio de 160 trabajadores, alcanzando un máximo de 200 personas contratadas, generando una importante fuente de empleo directo y dinamizando la actividad económica de Tomé y sus alrededores.
Según los antecedentes ingresados al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, las obras consideran la construcción de la infraestructura habitacional, vialidades internas, redes sanitarias, áreas recreativas y espacios comunes, mientras que la operación del conjunto habitacional está prevista para comenzar durante 2030, una vez obtenida la Resolución de Calificación Ambiental favorable y finalizadas las obras.
La presentación de la Declaración de Impacto Ambiental constituye el primer paso formal para la evaluación ambiental del proyecto. Si supera este proceso y obtiene las autorizaciones sectoriales correspondientes, Miramar podría transformarse en uno de los desarrollos habitacionales más importantes ejecutados en Tomé durante la última década, aportando nuevas viviendas, inversión y empleo para la comuna.