| El alcalde Italo Cáceres junto a las tres beneficiadas. |
El proyecto piloto, desarrollado en el sector Bellavista, contempla solo tres viviendas sociales destinadas a madres jefas de hogar y busca demostrar que los terrenos públicos de menor tamaño pueden convertirse en soluciones habitacionales definitivas, recuperando espacios abandonados, fortaleciendo la seguridad de los barrios y aprovechando la infraestructura urbana existente.
La comuna de Tomé se convirtió en el punto de partida de una nueva estrategia habitacional impulsada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), con la inauguración de un pequeño condominio de tres viviendas sociales en la población Los Tilos, sector Bellavista. La iniciativa reutiliza un sitio eriazo de propiedad del Serviu para entregar viviendas definitivas a familias de menores recursos y abre una nueva alternativa para enfrentar el déficit habitacional mediante el aprovechamiento de terrenos urbanos que permanecían sin uso.
El proyecto forma parte del programa piloto de Pequeños Condominios, el cual busca transformar predios públicos de menor escala en conjuntos habitacionales, evitando que estos espacios continúen generando deterioro urbano e inseguridad. Además de entregar soluciones habitacionales, el modelo permite aprovechar la red de servicios ya existente en las ciudades, favoreciendo una mejor integración de las familias beneficiadas.
La actividad fue encabezada por el ministro de Vivienda y Urbanismo, Iván Poduje, quien explicó que esta experiencia pasará a implementarse a nivel nacional como complemento del plan Sitio Eriazo Cero. La autoridad destacó que el modelo nació para dar uso a numerosos terrenos fiscales que históricamente quedaban fuera de los grandes proyectos inmobiliarios por sus reducidas dimensiones.
El secretario de Estado informó que la Región del Biobío ya cuenta con otros cinco proyectos en desarrollo bajo este modelo, mientras que en la Región Metropolitana existen once iniciativas similares. Asimismo, adelantó que el programa se extenderá posteriormente a las regiones de Antofagasta, Ñuble y Los Ríos, consolidando una política pública orientada a recuperar terrenos abandonados para transformarlos en viviendas definitivas.
Cada una de las tres viviendas posee una superficie de 66 metros cuadrados distribuidos en dos niveles e incorpora patio privado, estacionamiento, ventanas con termopanel, piso flotante y un doble sistema de control de acceso mediante portón y citófono. El diseño también considera un patio común interior que facilita el contacto visual entre las residentes, promoviendo el cuidado mutuo de los niños y reforzando las condiciones de seguridad del conjunto.
El alcalde de Tomé, Ítalo Cáceres, destacó que las obras comenzaron con la colocación de la primera piedra en octubre del año pasado y que, en menos de un año, fue posible entregar una vivienda definitiva a tres familias que llevaban entre 17 y 25 años esperando acceder a una casa propia. El jefe comunal valoró la rapidez de ejecución del proyecto y llamó a continuar identificando terrenos disponibles para replicar esta experiencia en otros sectores de la comuna.
La jornada también permitió oficializar la selección de las propuestas arquitectónicas que darán forma a la reconstrucción de los conjuntos habitacionales Vipla y GeoChile, en Lirquén, uno de los principales procesos pendientes tras los incendios forestales de enero. Con ello, el Minvu dio un nuevo paso en la reconstrucción definitiva de los barrios afectados por la emergencia.
Las beneficiarias coincidieron en destacar el impacto que representa acceder finalmente a una vivienda propia. Melisa Velásquez recordó que esperó 25 años para cumplir este anhelo y afirmó que una casa devuelve dignidad a las familias. Leslie Vidal señaló que, tras 17 años de espera, sus hijos esperan comenzar una nueva vida en el lugar, mientras que Sandra Vergara valoró la rapidez con que avanzó el proyecto desde la colocación de la primera piedra hasta su entrega definitiva.