miércoles, abril 01, 2026

Tomé: devastación del Sendero del Queule tras megaincendio reabre debate sobre conservación de bosque nativo


El siniestro de enero arrasó gran parte de este espacio de alto valor ecológico en el límite con Penco, afectando una zona clave para la conservación de especies en peligro como el queule y dejando en evidencia la fragilidad del ecosistema.

A pocos kilómetros de Punta de Parra, en la comuna de Tomé, el Sendero del Queule pasó en cuestión de horas de ser un frondoso bosque húmedo a un paisaje marcado por cenizas y destrucción. Este sector, ubicado en el límite con Penco, fue uno de los más afectados por el megaincendio registrado en enero, alterando profundamente un ecosistema caracterizado por su biodiversidad y valor científico.

El terreno, de 18 hectáreas, pertenece a la familia Escalona-Inzunza, y el sendero fue una iniciativa impulsada por Héctor Escalona, buceador y amante de la naturaleza, fallecido en 2023. Su esposa, Victoria Inzunza, recordó que el proyecto fue construido por él, como una forma de preservar y compartir el entorno natural.

El incendio no solo arrasó con gran parte del bosque nativo, sino también con la casa de campo familiar de 2.500 metros cuadrados y un invernadero, donde recientemente han comenzado a reaparecer algunas flores. A pesar del daño, Inzunza mantiene su intención de reconstruir el espacio, destacando el apoyo recibido por parte de la comunidad.

Antes del siniestro, el sendero contaba con diversos caminos interconectados, zonas de pendiente y un puente colgante, además de especies emblemáticas como el queule, copihues, y un alerce milenario cercano al río Bellavista. El lugar también albergaba fauna nativa como chucaos, búhos, pudúes, monitos del monte y zorros.

Durante más de 15 años, este espacio funcionó como un laboratorio natural, recibiendo visitas de establecimientos educacionales y de la Universidad de Concepción. La iniciativa incluso contó con apoyo de la Seremi de Medio Ambiente y organizaciones ambientalistas, consolidándose como un punto relevante para la educación ambiental en la zona.

El queule, especie endémica de Chile y actualmente en peligro de extinción, fue una de las más afectadas. Según el Ministerio del Medio Ambiente, su distribución es extremadamente limitada y depende de condiciones específicas como laderas húmedas cercanas a cursos de agua. En 2023 se aprobó el Plan RECOGE para su protección, lo que evidencia su alta vulnerabilidad.

El doctor en Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción, Eduardo Peña, explicó que el impacto del incendio varía según la carga de combustible presente, pero advirtió que la reiteración de estos eventos genera un deterioro progresivo del ecosistema. Aunque algunas especies, incluido el queule, pueden rebrotar si cumplen ciertas condiciones, la baja regeneración por semillas y la fragmentación del bosque nativo —que en la zona no supera el 5% de la superficie— representan un riesgo significativo para su supervivencia futura.